Efectos de la transformación política de Chile en los mercados
Última actualización 16/09/2022

Recientemente América Latina ha pasado por importantes transformaciones económicas, sobre todo políticas como es el caso de Chile, con el reciente resultado del plebiscito para una nueva constitución propuesto por el gobierno de Gabriel Boric, el cual fue rechazado en las urnas y hoy tiene en este momento importantes decisiones en busca de un cambio.

La reacción de los agentes económicos frente los resultados de esta etapa post plebiscito, ha impactado en el comportamiento que han tenido algunos activos como el dólar, el cual en los últimos cinco días hábiles en la bolsa ha aumentado cerca de 2,5 %. El peso chileno ha tenido una apreciación en torno a 1,2 %, que es poco para lo que la mayoría de los analistas estábamos esperando.

Ahora, si bien los mercados globales tampoco han ayudado mucho esta semana, los inversionistas están esperando señales de mayor claridad respecto a la incertidumbre en torno al proceso económico, pues estos aún se mantienen y quizá con mayor preocupación a los riesgos de ver una constitución extrema como la que se rechazó el fin de semana se reducen significativamente. Así que creo que hay espacio para que los activos locales sigan mejorando.

Los planteamientos económicos que de la constitución estaban, por un lado, muy enfocados en mejorar la distribución de la riqueza bajo la premisa de otorgar derechos sociales que ya estaban inscritos en la Constitución, y, por otro lado, ponía trabas significativas a la generación de riqueza. Por ejemplo, en distintas maneras se debilitaban los derechos de propiedad, pero de la otra cara el derecho a huelga era excesivamente amplio, no tenía ningún tipo de límite y esto podría haber generado grandes problemas en costos laborales para las empresas. Estructuralmente tenía serios problemas para asegurar una gran gobernabilidad fiscal. Además, más allá del tema económico, se les daba un poder a las comunidades indígenas, que según expertos podrían paralizar ciertos proyectos de inversión.

En el detalle del debilitamiento de los derechos de propiedad, uno de los temas que más generaba ruido es que a la hora de detallar los procedimientos para hacer las expropiaciones de Chile, es normal que se hagan entre 2000 y 3000 expropiaciones en un año porque se construyen carreteras, se hacen distintos tipos de cosas que requieren de este proceso. Con la constitución vigente lo que se plantea es que debe compensarse al dueño del bien según el daño patrimonial causado, y eso típicamente es asociado a que se compensa el bien o se paga el bien según el precio del mercado. Sin embargo, el planteamiento de la Constitución hablaba de que este pago debía ser hecho a precio justo, dejando a la interpretación el entendimiento del precio justo.

La Constitución actual en todo lo que compete a concesiones mineras, dice que estas leyes son de carácter orgánico constitucional. ¿Qué significa esto? Que se requería un cuórum de 4/7 en el Congreso para modificar dichas leyes, lo que deja abierta la posibilidad de entregar garantías a los privados a la hora de ser parte en una concesión minera, haciendo referencia sobre todo a la estabilidad en las reglas de juego para el sector. La Constitución propuesta este año, en cambio establecía algunas medidas restrictivas acerca de la minería en términos generales, pues proponía que estas leyes se pudieran cambiar con el 50% de los votos en el Parlamento, lo que debilita de nuevo el derecho de propiedad y deja a la fluctuación de mayorías circunstanciales en el Parlamento, los proyectos mineros que pueden ser de muy largo plazo y que involucran montos relevantes.

La economía chilena tuvo un crecimiento muy precario este año y tiene una perspectiva de crecimiento muy negativa para el otro, pues el año pasado, en el 2021, Chile creció 11,7%. Esto se debe en parte por las consecuencias de la pandemia, pero sobre todo por un boom en el consumo derivado de tres retiros sucesivos de fondo de pensiones por cerca de 50 mil millones de dólares, y a su vez, un programa de transferencias en el segundo semestre del año pasado por parte del gobierno, por alrededor de 20 mil millones de dólares, lo que dejo un estímulo al consumo por niveles cercanos al 23% del PIB, un resultado único en la región. Como los niveles de consumo tienen variaciones, este año se empezarán a ver los rezagos de ese incremento de hace unos años, por lo que se espera que la economía crezca cerca un 2%, pero para 2023 el panorama es distinto, pues se plantea un 1 o 1.5%.

Este contexto es importante, porque tras el plebiscito ha incrementado la incertidumbre económica que, aunque empiece a disminuir en las próximas semanas con el paso del tiempo debido al contexto político, hay que tener presente que Chile tiene altas tasas de interés y mayores restricciones al crédito, lo que nos permite pronosticar que la inversión caiga entre 3 y 4% este año y para el próximo año. Por otro lado, el sector externo planeta una discusión y es la posibilidad de presenciar una recesión global, por lo tanto, este panorama no podrá repuntar el crecimiento económico.

Estas implicaciones van marcando el margen de maniobra que tiene un gobernante que trata de cambiar muy rápido las condiciones bajo las cuales el país ha establecido las dinámicas y funcionamiento de la economía y bases de la sociedad, Por supuesto, la realidad política de cada país es distinta y las circunstancias distintas, pero en Colombia siempre hemos tenido muchas cosas que observar de la situación de Chile, y a partir de ello actuar estratégicamente y cuidadosamente para garantizar mejores comportamientos en la economía.

Fuente: Podcast BTG Pactual al Aire - Episodio 37

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