La economía en América Latina para 2023, entre la desaceleración y el crecimiento
Última actualización 18/10/2022

La economía en América Latina para 2023, entre la desaceleración y el crecimiento

Tras la contracción económica generada en Estados Unidos, América Latina ha sido la región más afectada por el intento de frenar las presiones inflacionarias. Un escenario que ha implicado un descenso significativo de la actividad económica y para muchos, la antesala a una recesión, más allá de la esperada desaceleración. Sin embargo, para que ocurra una recesión se deberían presentar dos trimestres de contracciones, por lo que una recesión en este momento no sería tan probable, pero aún está en el panorama el tema de la desaceleración, algo que de hecho es habitual para el ajuste del ciclo que están teniendo las economías de la región.

Desde que inició el año, el pronóstico macroeconómico de América Latina para el 2022 era un escenario de lentitud, muy lejos de un crecimiento o factores históricos que determinaran un buen rendimiento en la economía. Tras los estragos de la pandemia, la región empezó a identificar retos como el alza inflacionaria, el incremento de tasas de interés y la incertidumbre ante una crisis internacional. Todos estos factores han puesto a prueba la capacidad de resiliencia y adaptabilidad de los países de la región. La cifra de inflación de septiembre de Colombia superó las expectativas de los analistas una vez más. Cinco de los doce grupos registraron una variación mensual superior al 1%, y todos menos uno de los siete grupos restantes registró una variación mensual inferior al 0,45%.

Sumado a ello, el Fondo Monetario Internacional dio a conocer las revisiones negativas del crecimiento en 2022–23 para las economías de mercados emergentes y en desarrollo, las cuales obedecen principalmente a la fuerte desaceleración de la economía de China y la moderación del crecimiento económico de India. La revisión en América Latina y el Caribe presentan un alza de 0,5 puntos porcentuales en 2022 desde 3,0% a 3,5%, gracias a una recuperación vigorosa de las principales economías: Colombia, Chile, México y Brasil.

Para los meses que quedan del año e inicios de 2023, es probable que los índices de inflación permanezcan y el crecimiento de la producción mundial se desacelere a 3%, en parte por la continuidad de los aumentos de las tasas de interés que están haciendo los bancos centrales como estrategia de contención ante el panorama regional. Ante esto, la economía global podría estar acercándose a una desaceleración, precisamente por las políticas monetarias implementadas por algunos bancos centrales para combatir la inflación.

Sin duda, América Latina, dada su característica de ser una economía basada, principalmente en la exportación de materias primas podría verse afectada por la situación.  Pero, cabe destacar que cada país ha tomado medidas que buscan mitigar los efectos de la crisis y proteger sus respectivas economías, a pesar de que este tipo de medidas requieren de acuerdos nacionales específicos, quizás una de las vulnerabilidades más fuertes de la región, en particular para concertar políticas entre el Poder Ejecutivo y el Congreso.

En este contexto de desaceleración y no de recesión, solucionar un problema global que se expresa localmente, con importantes consecuencias, abre oportunidades no solo para mitigar a través de políticas sociales y económicas el impacto de la crisis, sino también para reafirmar la perspectiva democrática y lograr una mejor gobernabilidad.

Fuente: Macro Research BTG Pactual

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