Segunda vuelta electoral. La hora de la verdad
Última actualización 17/06/2022

Colombia se aproxima a una elección presidencial definitiva para determinar lo que será el curso del país en los próximos años.

La segunda vuelta que tendremos en apenas unos días es totalmente inesperada. Las encuestas aseguraban que Gustavo Petro, el candidato del Pacto histórico, iba a estar en esa segunda vuelta. Y así ha sido. Sin embargo, las encuestas no daban la posibilidad de que Rodolfo Hernández, el candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, fuera el contendor de Gustavo Petro.

A pesar de la incertidumbre que puede generar una segunda vuelta inédita como éstas, los mercados han reaccionado de manera muy favorable.

La Bolsa de Valores de Colombia ha aumentado y, por otra parte, el dólar ha disminuido su valor frente al que había venido acumulando en las últimas semanas y los últimos meses.

¿El mercado ha entendido y los agentes de mercado han entendido que el desenlace puede ser necesariamente más favorable que el de cualquier otro escenario de segunda vuelta que se hubiera presentado? No necesariamente. Lo que quiere decir es que los agentes económicos creen que en este momento la competencia está abierta.

Algo que parecía difícil de lograr si hubiera sido otro el contendor de Gustavo Petro. Ahora bien, más allá de esa competencia abierta que involucra elementos racionales, pero también elementos emocionales y elementos de visceralidad, ¿Qué es lo que caracteriza a la política colombiana? ¿Está claro cuál de los dos programas y cuál de los dos candidatos puede ser el mejor para la actual coyuntura económica del país? No necesariamente todavía.

¿Cuáles son los grandes retos de la economía colombiana, los internos y los externos?

¿Cuáles de las opciones pueden ser más convenientes para resolver los problemas de la economía colombiana y, sobre todo, cuáles son los interrogantes que persisten y que vamos a tratar de resolver junto con ustedes en los próximos días?

De aquí a la segunda vuelta, los retos que enfrenta la economía colombiana hoy son bien conocidos desde hace varios meses o incluso años. Por una parte, tenemos una situación fiscal que no da espera para ser resuelta. Recordemos que a raíz de la pandemia se deterioraron los indicadores fiscales tanto en el déficit como en la deuda pública. Este año, el año 2022, el déficit fiscal podría estar rondando el 6% del PIB y la deuda pública por encima del 60% del Producto Interno Bruto. Ambas variables son insostenibles en el mediano plazo y ambas variables deben ser ajustadas de manera verdaderamente apremiante. Eso significa que una reforma tributaria tiene que hacer parte del paquete que tengan por delante los candidatos presidenciales. Pero no solamente en el frente fiscal hay desafíos importantes.

En segundo lugar, hay una situación internacional apremiante. Cada vez se habla más de la posibilidad de una estanflación en Estados Unidos, ¿qué es eso? La combinación de un estancamiento de la economía con una creciente inflación.

¿Cómo puede darse algo de ese estilo si generalmente una aceleración de la economía va acompañada de inflación y por el contrario, un estancamiento de la economía va acompañada de una reducción de precios? Pues sencillamente porque la pandemia nos ha dejado una situación complicadísima desde el punto de vista macroeconómico.

Se empezaron a aumentar los precios cuando hubo una expansión tanto fiscal como monetaria de todos los países del mundo, pero especialmente en las economías desarrolladas.

Posteriormente, eso se incrementó con la crisis de los contenedores, las presiones inflacionarias y aparte de eso, la guerra de Ucrania ha traído nuevos elementos que siguen generando presiones inflacionarias, no solamente por el alza de distintas materias primas, sino también por el alza y principalmente del petróleo. Hasta ahí la historia de la inflación.

¿Por qué puede haber estancamiento? Porque para tratar de atajar la inflación las distintas autoridades monetarias, pero en concreto tengamos en mente la de Estados Unidos. La Reserva Federal está aumentando las tasas de interés de manera acelerada, tratando de controlar ese aumento de los precios y por esa vía, por el aumento de las tasas de interés, se puede estar desacelerando la actividad económica de manera muy drástica. Esa combinación de esta inflación en el entorno internacional afectaría a Colombia de manera seria, no solo porque las distintas, los distintos socios de la economía global podrían estarse viendo afectados, sino aparte de eso, porque una estanflación traería una caída severa en el precio del petróleo, que en este momento es una de las variables que jalona la economía colombiana.

El tercer gran problema nosotros tenemos nuestro propio dificultades con la inflación. Sabemos bien que el principal componente que ha venido valorando la inflación han sido los alimentos, pero también sabemos que en Colombia ha habido exceso de demanda.

Por lo tanto, el dilema de qué hacer con las tasas de interés también lo estamos viviendo en Colombia. No en vano, el primer trimestre crecimos ocho y medio por 100, una cifra magnífica desde la perspectiva del dinamismo económico, pero que muestra presiones de un exceso de demanda que puede estar generando también esas presiones inflacionarias.

Y aparte de la inflación, hay un problema adicional que debemos tener en cuenta, además de los tres anteriores a la hora de ver qué candidato o qué escenario político puede ser más conveniente para la economía colombiana. Es la estabilidad institucional. Y no estamos hablando solamente de la estabilidad de instituciones como el Banco Central o la estabilidad de instituciones como el Congreso. Estamos hablando fuera de eso, de la estabilidad de las reglas del juego democráticas. Por supuesto, esa carta también está sobre la mesa y también debe ser considerada a la hora de valorar cuál escenario político futuro es el que más le conviene a la economía colombiana.

¿Qué quiere decir esto desde la perspectiva de los distintos candidatos o programas? Para saber exactamente qué candidato y qué programa puede significar la mejor opción para la economía colombiana, habría que entrar a discernir un poco en sus propias propuestas. ¿Por qué? Porque la primera reacción de muchos de los analistas y de los observadores ha sido ubicar a Gustavo Petro en el lado izquierdo del espectro ideológico, como es consistente con su programa, pero casi que, por oposición, ubicar a Rodolfo Hernández en el lado derecho del espectro ideológico. Y quizás no sea así. Cuando uno entra a revisar el programa de Rodolfo Hernández se da cuenta de que tiene un poco de todo. Tiene algunas posiciones de izquierda, unas posiciones de centro, unas posiciones de derecha. En algunas se parece incluso al programa de Gustavo Petro y en últimas es un enigma que todavía falta acabar de descifrar. Por ejemplo, hay coincidencias importantes entre los dos candidatos en el tema de qué hacer.

Con la agricultura y la industria en los siguientes frentes ambos proponen que se aumenten aranceles para proteger el mercado nacional para los sectores de la agricultura y de la industria. Y por esa misma vía ambos proponen que se revise y se trate de renegociar los TLC. Es en concreto el TLC con la Unión Europea, pero sobre todo el TLC con Estados Unidos para proteger a la industria y a la agricultura. Y en el caso de la agricultura, Rodolfo Hernández va incluso más allá porque dice que se deberían usar solo agroquímicos, insumos solamente nacionales y que se debería generar una cadena de producción que jalonada ese sector a partir del proteccionismo.

Esas similitudes se replican de alguna manera cuando se habla de las políticas relacionadas con la educación. Ambos candidatos y ambos programas proponen que la educación superior, la educación universitaria, sea totalmente gratuita en las instituciones públicas para todos los estudiantes del país. Difícilmente esa podría ser una propuesta que uno considerara de derecha, de centro derecha o de libertad de mercado con participación privada, educación superior pública totalmente gratuita. Pero las coincidencias van incluso más allá. Ambos proponen condonar créditos vigentes en el Icetex. Posteriormente, las propuestas ideas acerca de qué hacer con el Icetex pueden variar entre los dos. Pero las deudas actuales, ambos proponen condenarlas. Una posición que tampoco podría, en el caso de Rodolfo Hernández, ser considerada de derecha o de centro derecha, y que más bien lo que hace es igualar a ambos candidatos.

Las diferencias, sin embargo, empiezan a aparecer en otros sectores, por ejemplo, en el tratamiento de la minería. Ya hemos dicho, y es bien sabido por parte de la opinión pública, que Gustavo Petro propone que no haya más exploración minera en el país. A partir del momento que llegara a ser presidente, si es que llega a ser presidente. Mientras tanto, Rodolfo Hernández propone algo totalmente distinto estabilidad jurídica plena para el sector minero energético, es decir, conservar las actuales reglas del juego inalteradas para ese sector. E incluso si uno quiere ir más allá a otras diferencias sustanciales, podemos ir al terreno de la salud.

Gustavo Petro propone una salud esencialmente pública la desaparición de las EPS, como están concebidas hoy en día, la desaparición de la participación privada en todo el sistema de salud y que la salud sea provista esencialmente por el Estado. Mientras tanto, Rodolfo Hernández tiene algunos vacíos en su propuesta, pero tiene un par de elementos que son bastante significativos y que difieren a la vez de lo que plantea Gustavo Petro. Control de precios de medicamentos. Ya en Colombia se controlan los precios de algunos medicamentos, pero propondría ir más allá y control del precio de los servicios de salud que se prestan por parte de entidades prestadoras de salud. Instituciones prestadoras de salud, pero también por parte de profesionales.

Pero quizás donde diferencias más significativas pueda haber tiene que ver con la propuesta de reforma tributaria. Gustavo Petro ha propuesto una reforma tributaria tremendamente ambiciosa. Pretende recaudar alrededor de 50 billones de pesos, algo nunca visto en la historia de Colombia en una sola reforma tributaria. Incluso si se tratara de reformas tributarias sucesivas, sería bastante ambiciosa también. Mientras tanto, Rodolfo Hernández ha dicho dos cosas una de ellas, que quizás no sería necesaria una reforma tributaria tan ambiciosa porque la reducción del tamaño del Estado le podría proporcionar los recursos necesarios para lidiar con la situación fiscal. Pero si introduce un elemento de reforma tributaria significativo, cambiar el IVA actual de 19% por algo que él llama IVA también, pero que quizás se parezca más a un impuesto al consumo de solo 10%. ¿Por qué decimos que se parece quizás a un impuesto al consumo? Porque no sería desmontable, es decir, sería un impuesto en cascada y un último elemento en el que vale la pena comparar ambas propuestas, por lo menos para saber que existe gran incertidumbre, es el que tiene que ver con la estabilidad de las instituciones democráticas.

Uno de los grandes temores que tienen los agentes económicos sobre la opción de Gustavo Petro es que decida tratar de quedarse en el poder una y otra vez, quizás como Nicolás Maduro una y otra vez, quizás como Daniel Ortega. Y para ello recurrir al pueblo, recurrir a la calle, recurrir al estallido social. Mientras tanto, con Rodolfo Hernández no existe ninguna certeza. Tampoco existen grandes interrogantes. Existe por lo menos la evidencia de lo que fue su paso por la Alcaldía de Bucaramanga y algunas ideas adicionales sobre el respeto relativo a las instituciones. Y digo que respeto es relativo porque parte inherente de su manera de gobernar cuando fue alcalde de Bucaramanga fue confrontar al Consejo Municipal, fue confrontar a los políticos que se opusieran, fue enfrentar también a los medios de comunicación y con ese talante de confrontación tampoco está garantizada que las instituciones prevalecerán en caso de un gobierno de Rodolfo Hernández.

Cuando estamos a apenas unos días de que se dé la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, unas elecciones que serán cruciales para definir el futuro de Colombia, hay algunas certezas, pero todavía persisten algunos interrogantes.

Está claro que buena parte de la opinión pública conoce bien a uno de los candidatos a Gustavo Petro. Conoce su gestión como alcalde de Bogotá, conoce su programa, conoce el equipo con el cual gobernaría el equipo con el cual está haciendo campaña y puede formarse un criterio acerca de si esa es una propuesta idónea o no para enfrentar los problemas económicos que tiene el país en este momento.

Mientras tanto, algo se conoce de Rodolfo Fernández por su gestión como alcalde de Bucaramanga, porque su programa también se ha dado a conocer y las propuestas están sobre la mesa y también por lo que ha ido discutiendo en los medios de comunicación en las últimas semanas.

Sin embargo, también hay algunos de los problemas económicos de Colombia que no necesariamente encuentran la respuesta en lo que se conoce sobre Rodolfo Hernández.

Los días que vienen serán cruciales para que la opinión pública tenga más información acerca de cuáles son sus propuestas para los distintos desafíos que enfrenta la economía colombiana. Y también, y, sobre todo, ¿Cuál sería el equipo de trabajo con el cual abordaría un potencial gobierno? Esos días cruciales nos darán elementos de juicio para después volver a abordar esta discusión y tener una mejor posición acerca de cómo encarar la segunda vuelta y se formen la mejor opinión para tomar una decisión que verdaderamente le convenga al país en la segunda vuelta de las elecciones.

Tomado el video de YouTube “Segunda vuelta electoral: ¡Llegó la hora de la verdad! Serie BTG Pactual”,  junio 6 de 2022

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